En mi bolsa del trabajo llevo varios bolis. Un día una compañera me pidió uno prestado.
Al cabo de unos minutos me lo devolvió diciéndome que no escribía.
A veces se me ocurren cosas. Y las plasmo. Pueden ser músicas, relatos, raramente cuentos, con carácter extraordinario alguna poesía y de forma inesperada hasta para mi, dibujos. Mi intención es poner todo eso aquí. Todo es de mi autoría u obra derivada hecha por mi. Por el mero hecho de crearla tengo unos derechos. Sin renunciar a ellos deseo que disfrutes el contenido de este blog.