Tenía yo una enorme espada para combates de softcombat que había hecho en los tiempos del piso irmandinho pero debió desaparecer en algún traslado.
Así que en algún momento a principios del verano 2011 me planteé hacerme otra. Me daba un poco de pereza pagar lo que cuesta una esterilla de camping así que buscando alternativas escogí algo más barato, un churro de piscina. En los chinos valen 2 euros.